EE.UU. ¿Cuáles son las ciudades con menor riesgo de accidentes en las calles?

Conducir en una gran ciudad estadounidense puede convertirse en una experiencia complicada. Tráfico intenso, teléfonos móviles, peatones, ciclistas, motocicletas y conductores apurados aumentan constantemente la posibilidad de un choque. Sin embargo, no todas las ciudades presentan el mismo nivel de riesgo.

El informe America’s Best Drivers Report 2026 de Allstate analizó datos de reclamaciones por colisión y daños materiales entre enero de 2023 y diciembre de 2024 en las 200 ciudades más pobladas de Estados Unidos. Su principal indicador es el promedio de años que transcurren entre accidentes reportados por los conductores. Cuanto mayor es ese periodo, menor es la frecuencia de colisiones.

Conviene aclarar que esta clasificación mide principalmente frecuencia de accidentes reportados a la aseguradora, no necesariamente gravedad o número de muertes. Aun así, ofrece una interesante fotografía de las ciudades donde los automovilistas presentan menos choques.

1. Brownsville, Texas: la ciudad con menor frecuencia de accidentes

Brownsville encabeza la clasificación nacional de 2026.

Según Allstate, sus conductores pasan en promedio 14.99 años entre colisiones, frente a un promedio nacional cercano a 10.86 años. Esto convierte a Brownsville en la ciudad estadounidense donde, según esta metodología, los conductores tienen menor probabilidad de presentar una reclamación por accidente.

La diferencia es considerable. Un conductor de Brownsville puede pasar aproximadamente cuatro años más sin sufrir un choque reportado que el promedio nacional.

La ciudad se encuentra en el extremo sur de Texas, cerca de la frontera con México. Aunque posee tráfico urbano y actividad comercial, su densidad y estructura vial son muy diferentes a las de gigantes metropolitanos como Houston, Los Ángeles o Nueva York.

Su primer lugar demuestra también que una ciudad de Texas puede ofrecer condiciones de conducción relativamente tranquilas incluso dentro de un estado que registra una elevada cantidad total de muertes viales.

2. Fort Collins, Colorado: seguridad entre montañas y crecimiento urbano

Fort Collins ocupa la segunda posición nacional en el reporte de 2026.

La ciudad combina una población creciente con una extensa infraestructura para automóviles, bicicletas y peatones.

Esto resulta especialmente interesante porque Colorado posee numerosas rutas recreativas y una fuerte cultura ciclista. Conseguir una baja frecuencia de accidentes en un entorno donde diferentes usuarios comparten el espacio vial requiere atención tanto de conductores como de autoridades.

Fort Collins también muestra que una ciudad no necesita ser extremadamente pequeña para conseguir buenos resultados. La planificación urbana, velocidades moderadas y diseño de intersecciones pueden influir significativamente en la seguridad cotidiana.

3. Boise, Idaho: una de las ciudades más tranquilas para conducir

Boise aparece en la tercera posición del ranking de Allstate para 2026.

Otros análisis de conducción también la consideran especialmente segura. WalletHub señala que Boise presenta una probabilidad de accidente cercana a 23 % por debajo del promedio nacional, además de una tasa relativamente baja de fatalidades de tránsito.

La capital de Idaho ha crecido rápidamente durante los últimos años, pero todavía mantiene una red vial menos congestionada que muchas grandes áreas metropolitanas.

La presencia de avenidas amplias, tiempos de viaje moderados y niveles de tráfico relativamente manejables puede contribuir a que los conductores tengan más tiempo para reaccionar ante situaciones inesperadas.

También destaca por una baja proporción de automovilistas sin seguro y menores niveles de frenadas bruscas, según el análisis de WalletHub.

4. Laredo, Texas: más de 13 años entre accidentes

Laredo ocupa la cuarta posición nacional.

Los conductores de esta ciudad registran aproximadamente 13.82 años entre colisiones, alrededor de 21.4 % mejor que el promedio estadounidense.

La ciudad mejoró además una posición frente al ranking de 2025.

Este resultado resulta especialmente llamativo porque Laredo posee una intensa actividad comercial relacionada con la frontera entre Estados Unidos y México. Miles de vehículos particulares y comerciales utilizan diariamente sus carreteras.

A pesar de ello, las reclamaciones por colisiones entre conductores locales continúan siendo relativamente poco frecuentes.

Texas logra además colocar varias ciudades dentro de los primeros lugares del estudio, demostrando que las condiciones de conducción pueden variar enormemente dentro de un mismo estado.

5. Cary, Carolina del Norte: tranquilidad dentro de una región en crecimiento

Cary ocupa la quinta posición en el ranking 2026.

La ciudad forma parte del área metropolitana de Raleigh y ha experimentado un importante crecimiento residencial y económico.

A pesar de ello, mantiene una frecuencia de colisiones considerablemente inferior a la de muchas ciudades estadounidenses.

Cary cuenta con amplias zonas suburbanas, calles residenciales y una planificación urbana relativamente moderna. Estos factores pueden ayudar a reducir conflictos entre vehículos comparados con centros urbanos históricos donde las calles son más estrechas y las intersecciones más complejas.

Para familias y personas que utilizan diariamente el automóvil, una menor frecuencia de accidentes también puede traducirse en menos interrupciones, reclamaciones y gastos relacionados con seguros y reparaciones.

6. Madison, Wisconsin: seguridad a pesar del invierno

Madison aparece en la sexta posición de la clasificación.

Esto resulta especialmente interesante debido a las condiciones climáticas.

Wisconsin experimenta nieve, hielo y temperaturas muy bajas durante el invierno, factores que normalmente aumentan la dificultad de conducir.

Sin embargo, Madison consigue mantener una frecuencia relativamente baja de colisiones.

La experiencia de los conductores en condiciones invernales, el mantenimiento de las carreteras y la adaptación de velocidades pueden desempeñar un papel importante.

También existe una fuerte presencia de bicicletas y peatones, por lo que la convivencia entre diferentes tipos de usuarios forma parte habitual de la circulación urbana.

7. McAllen, Texas: nueva incorporación al grupo de las más seguras

McAllen entra en 2026 dentro de las diez ciudades con menor frecuencia de accidentes y ocupa la séptima posición.

Junto con Brownsville y Laredo, convierte al sur de Texas en una de las regiones más destacadas del informe.

Esto no significa que no ocurran accidentes, sino que los conductores asegurados registran una frecuencia menor de reclamaciones por colisión comparados con la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses.

La presencia de tres ciudades texanas dentro del Top 10 también resulta especialmente llamativa considerando la enorme extensión del estado y su dependencia del automóvil.

8. Colorado Springs, Colorado: otro buen resultado para Colorado

Colorado Springs ocupa la octava posición y también aparece como una nueva incorporación al Top 10 de 2026.

La ciudad posee largas avenidas, sectores suburbanos y acceso directo a zonas montañosas.

Aunque sus carreteras pueden presentar nieve y condiciones cambiantes, los datos muestran una frecuencia de colisiones inferior a la media nacional.

Colorado consigue así colocar a Fort Collins y Colorado Springs dentro de las diez primeras posiciones.

Esto sugiere que, al menos desde el punto de vista de reclamaciones aseguradoras, determinadas ciudades del estado ofrecen un entorno relativamente favorable para conducir.

9. Eugene, Oregon: una ciudad donde el automóvil comparte espacio

Eugene aparece en la novena posición.

La ciudad posee una fuerte cultura de movilidad alternativa, con una importante utilización de bicicletas y transporte público.

Esto obliga a que las calles estén diseñadas pensando no solamente en automóviles, sino también en peatones y ciclistas.

Aunque compartir la vía con diferentes usuarios puede crear riesgos, una infraestructura diseñada específicamente para separarlos y reducir velocidades puede disminuir la gravedad y frecuencia de los conflictos.

Eugene ya había aparecido entre las ciudades más seguras del reporte de 2025, lo que demuestra cierta consistencia en sus resultados.

10. Olathe, Kansas: estabilidad entre las mejores

Olathe, Kansas, completa las diez primeras posiciones del ranking de 2026.

Forma parte del área metropolitana de Kansas City, pero presenta características más suburbanas.

Avenidas amplias, menor densidad y una estructura vial relativamente moderna pueden facilitar una conducción menos estresante que en zonas urbanas más antiguas.

Olathe también figuró dentro de las diez ciudades más seguras en el informe anterior, confirmando que sus buenos resultados no parecen ser solamente circunstanciales.

Las 10 ciudades con menor frecuencia de accidentes en 2026

Según el reporte de Allstate, la clasificación queda así:

1. Brownsville, Texas
2. Fort Collins, Colorado
3. Boise, Idaho
4. Laredo, Texas
5. Cary, Carolina del Norte
6. Madison, Wisconsin
7. McAllen, Texas
8. Colorado Springs, Colorado
9. Eugene, Oregon
10. Olathe, Kansas

¿Cómo se calcula este ranking?

Allstate analiza las reclamaciones por daños de colisión y daños materiales presentadas por sus asegurados.

Para el reporte de 2026 se utilizaron datos correspondientes a enero de 2023 hasta diciembre de 2024. Se consideró como colisión cualquier accidente que generara una reclamación de este tipo.

Posteriormente se calcula cuánto tiempo transcurre, en promedio, entre accidentes para los conductores de cada ciudad.

El promedio nacional fue aproximadamente 10.86 años entre colisiones. Brownsville alcanzó casi 15 años, mientras Laredo superó los 13.8.

Cuanto mayor sea este número, menor es la frecuencia estadística de accidentes.

Menos accidentes no significa necesariamente menos muertes

Existe una diferencia importante entre frecuencia de accidentes y gravedad de los accidentes.

Una ciudad puede registrar relativamente pocos choques, pero algunos de ellos pueden ocurrir a velocidades elevadas y producir consecuencias graves.

Por eso no debe interpretarse esta clasificación como una lista absoluta de las ciudades donde nadie corre peligro.

Allstate mide principalmente reclamaciones. La NHTSA, por su parte, analiza muertes, lesiones y otros indicadores de seguridad.

A escala nacional, 39,254 personas murieron en accidentes de tránsito durante 2024, con una tasa de 1.19 fallecidos por cada 100 millones de millas recorridas.

Esto significa que incluso en una ciudad con buenos resultados estadísticos sigue siendo indispensable conducir con precaución.

¿Por qué algunas ciudades tienen menos accidentes?

No existe una sola explicación.

La densidad de población tiene una gran influencia. Una ciudad con menos vehículos por calle generalmente presenta menos oportunidades de colisión.

También importa el diseño vial. Intersecciones sencillas, buena señalización, iluminación, rotondas correctamente utilizadas y carriles claramente definidos disminuyen conflictos entre conductores.

La congestión puede producir muchos accidentes menores, especialmente choques traseros.

Además, las velocidades, hábitos locales, utilización del teléfono, conducción nocturna y frecuencia de frenadas bruscas influyen en los resultados.

Allstate ha comenzado también a utilizar información de su programa Drivewise para estudiar comportamientos como exceso de velocidad, uso del teléfono y conducción nocturna.

Las ciudades grandes suelen tenerlo más difícil

El extremo contrario del ranking ayuda a comprender la situación.

Grandes ciudades con tráfico muy intenso tienden a registrar accidentes con mayor frecuencia.

En análisis recientes, lugares como Boston, Washington D.C., Baltimore, Nueva York, Los Ángeles y otras grandes áreas urbanas aparecen entre las zonas donde los conductores pasan menos tiempo entre colisiones.

La explicación es relativamente sencilla: más vehículos, intersecciones, peatones, ciclistas, taxis, autobuses y entregas significan más oportunidades para que ocurra un error.

Esto no significa que todos los conductores sean peores. Simplemente operan dentro de un entorno mucho más complejo.

Texas ofrece una paradoja interesante

Texas merece atención especial.

Por un lado, Brownsville, Laredo y McAllen aparecen entre las diez ciudades con menor frecuencia de accidentes.

Por otro, Texas registra una de las cifras absolutas más altas de muertes de tránsito a escala estatal.

Esto demuestra por qué no debemos trasladar automáticamente las estadísticas de una ciudad a todo un estado.

Las condiciones en Brownsville pueden ser completamente diferentes a las de Houston, Dallas o San Antonio.

Tamaño, tráfico, velocidades y diseño de las carreteras cambian enormemente de una región a otra.

¿Influye el tamaño de la ciudad?

Muchísimo.

Las ciudades medianas y suburbanas ocupan buena parte de los primeros lugares.

Brownsville, Fort Collins, Boise, Cary y Olathe no presentan el mismo volumen de tráfico que Nueva York, Los Ángeles o Chicago.

Eso reduce exposición y complejidad.

Sin embargo, no significa que la población sea el único factor. Una planificación vial deficiente puede producir elevadas tasas de accidentes incluso en ciudades relativamente pequeñas.

Por eso los resultados deben observarse como una combinación de tamaño, infraestructura y comportamiento.

¿Puede una ciudad mejorar realmente?

Sí.

Las ciudades pueden reducir accidentes mediante modificaciones relativamente sencillas: mejorar iluminación, rediseñar intersecciones, reducir velocidades en zonas residenciales y crear cruces peatonales más visibles.

También pueden ampliar ciclovías, introducir rotondas y utilizar semáforos inteligentes.

La educación y aplicación de las leyes contra distracciones y conducción bajo efectos del alcohol también resultan fundamentales.

Los datos nacionales ofrecen una señal positiva: NHTSA estima que las muertes de tránsito continuaron disminuyendo durante 2025, incluso mientras aumentaban las millas recorridas.